• Home  / 
  • Consejos
  •  /  Las averías más comunes de la bicicleta

Las averías más comunes de la bicicleta

manillar-bicicleta

A pesar del buen mantenimiento y revisiones que le hacemos a la bicicleta, siempre que hagamos una salida estamos expuestos a sufrir cualquier clase de avería mecánica aunque una gran mayoría de ellas pueden ser resueltas prácticamente en el mismo momento, pero en ocasiones la reparación puede no ser total y se realiza de manera temporal para que nos permitirá seguir con la bicicleta hasta nuestra casa, donde poder repararla de manera más eficiente.

En esta entrada vamos a intentar condensar cuáles son las averías más comunes que pueden sucedernos en la bicicleta en cualquier momento y teniendo las herramientas adecuadas podremos solventar el percance y continuar nuestra escapada o regresar a casa sobre la bicicleta y no andando.

Pinchazo

Sufrir un pinchazo es una de las cosas más comunes que pueden sucedernos sobre la bicicleta. Un cristal, una esquirla metálica, un guijarro, una presión incorrecta, el mal estado de la carretera o alargar demasiado la vida útil del neumático son algunas de las razones las que pueden provocar un pinchazo en nuestras ruedas.

Para su reparación se debe desmontar el neumático, sacar la cámara, localizar el pinchazo, parchearlo correctamente y volver a montar, aunque si se quiere una mayor seguridad (aunque no son infalibles) se puede optar por instalar cámaras más gruesas que las ultraligeras.

Desincronización de piñones

Si se tiene una bicicleta y se le va a dar uso, sin importar si es diario o esporádico, hay que hacerle revisiones y entre una de las paradas obligatorias se encuentra el control de los piñones. Unos piñones demasiado romos hará que los cambios no sean efectivos o en los casos más extremos que la cadena pueda no tener demasiada efectividad.

Las camisas viejas, un golpe en el desviador o un desgaste pronunciado pueden ser algunas de las causas de una desincronización de los piñones y para evitar esto es muy recomendable cambiar tanto las camisas del cambio como los cables.

Para su correcta reparación hay que actuar directamente sobre los tensores del cable del cambio, con lo que conseguiremos que la cadena encaje perfectamente con las coronas. Si no se consigue puede ser que la patilla esté torcida, por lo que habrá que intentar enderezarla, pero siempre es mejor que lo haga alguien que tenga experiencia y no intentar enderezarla por nuestros propios medios o demasiada fuerza porque podremos hacer una avería aún mayor.

herramientas-reparacion

Rotura de la cadena

No es muy común, pero puede suceder en el momento menos esperado. Obviamente para que se rompa una cadena deben darse condiciones específicas, porque están hechas para durar y mucho, aunque haya opiniones encontradas acerca de los kilómetros a los que debería cambiarse.

Los motivos más comunes para una rotura de cadena es su desgaste, principalmente. Cuando se lleva utilizando durante mucho tiempo se produce un ligero alargamiento de los eslabones que a nuestros ojos es prácticamente imperceptible, pero que puede hacer que la cadena se rompa de manera más fácil.

Por ello es recomendable el cambio de cadena cada 4.000 kilómetros aproximadamente y sobre todo hay que evitar cruzarla demasiado, es decir, plato grande con piñón grande o plato pequeño con piñón pequeño.

Normalmente se suele reparar con un deslabonador, conocido más popularmente como tronchacadenas, para cortar un eslabón y después poder remachar un bulón.

Cable de freno roto

Tampoco es demasiado normal pero siempre hay que estar prevenido por lo que pudiese pasar en cualquier momento. Su rotura puede producirse por un montón de causas diferentes, pero para evitar que esto suceda hay que cambiar los cables cada temporada, aunque parezca que tienen un estado impecable. Su reparación solamente será posible si se lleva un cable de freno de repuesto, algo que no suele ser demasiado común.

Radios rotos

Aunque las causas para una rotura de radios son bastante limitadas, no podemos olvidar que la rueda es bastante robusta pero que dependiendo del trato que le demos puede resultar dañada como por un impacto lateral o un exceso de peso de la persona que está en la bicicleta.

Hay otras causas por las que pueden romperse los radios, por ejemplo, una rueda mal radiada, utilizar materiales bastante usados o una rueda muy vieja. Para evitarlo siempre tendremos que hacer que las ruedas y los radios sean parte de nuestro mantenimiento y revisiones periódicas.

Estas son algunas de las averías más normales a las que podemos encontrarnos en la carretera cuando salgamos con nuestra bicicleta, aunque tampoco podemos olvidarnos de otras como holgura en la dirección o en los bujes o una rotura del cable de cambio de marchas.

Para finalizar os recordamos que no hay que olvidarse nunca de realizar revisiones periódicas a la bicicleta, antes de salir (aunque sea de manera superficial) y llevar un pequeño equipo de herramientas por lo que pudiese pasar en nuestras escapadas con la bicicleta.

Leave a comment: